UNTMRA: 76 años de lucha organizada ininterrumpida

Los 100 años de Gerardo Cuesta y los desafíos de lucha del presente

Mariana Arias

Este 14 marzo se cumplieron 76 años del nacimiento de la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramos Afines (UNTMRA), un sindicato que ha sido protagonista en la vida política del país, uno de los sindicatos forjadores de la unidad de la clase obrera.

Este año es muy especial para las y los trabajadores metalúrgicos porque se conmemora el centenario del nacimiento de Gerardo Cuesta, dirigente y fundador de la UNTMRA, vicepresidente de la CNT, diputado del Frente Amplio y el Partido Comunista de Uruguay, encarcelado y asesinado en prisión por el Terrorismo de Estado.

EL POPULAR fue recibido por Marcelo Abdala, secretario general de la UNTRMA y del PIT-CNT, para hablar sobre la significación de estas fechas y los desafíos presentes.

-¿Cómo ves estos 76 años de vida? ¿Cómo ves el papel que ha tenido la UNTMRA en el país?

Son 76 años de brega por la unidad de la clase obrera y el pueblo, cargados de combatividad, de lucha, de perspectivas, y en las horas difíciles, de heroísmo de decenas de miles de trabajadores metalúrgicos.

Son 76 años porque el 14 de marzo de 1941 nace el SUIM (Sindicato Único de la Industria Metalúrgica). A partir de una polémica general que se desarrolló en el seno del movimiento obrero sobre los consejos de salario, si había que participar o no, que se discutía a principio de la década de los 40, se divide el sindicato metalúrgico y continua existiendo el SUIM y nace la Federación de Obreros Metalúrgicos del Uruguay, además de que se generan otros sindicatos como la Asociación de Personales de los Talleres Mecánicos y Afines. Es una singularidad, porque en momentos de división extrema del movimiento obrero, e inclusive para quienes establecen que el 16 congreso del Partido Comunista fue una referencia desde el punto de vista de la Teoría de la Revolución Uruguaya, y de la unidad, en el año 1952, es decir, antes de estos eventos, se logra la unidad total de todos los sindicatos metalúrgicos en el SUMMA (Sindicato Único de Metalúrgicos Mecánicos y Afines), que luego pasó a llamarse UNTMRA. Nosotros conmemoramos 76 años de lucha organizada ininterrumpida.

Obviamente esa experiencia ayudó a que muchos militantes metalúrgicos fueran protagonistas en la creación de la CNT, hablo de Gerardo Cuesta, Rosario Pietrarroia, Francisco Toledo, Pedro Toledo, por abajo, en los zonales, en las fábricas e hizo que la UNTMRA tuviera con un papel destacado en todas las batallas. Por esto los mártires que tiene la UNTMRA, María del Carmen Ferreira asesinada en la huelga de Ferrosmalt de 1950, de los Mártires de la 20°, había 3 que eran de Nervión, una fábrica siderúrgica.

El papel de la UNTMRA en la preparación de la Huelga General, el hecho de que la UNTMRA nunca haya dejado de funcionar como sindicato en la clandestinidad, durante los 11 años de la dictadura, son realmente cuestiones que a nosotros nos llenan de emoción y que están bien reflejadas en el libro de la historia de nuestro sindicato que se llama: “Así se forjó la historia”, donde todo está muy bien estudiado por el equipo de Susana Gomizain, de la Facultad de Humanidades. La UNTMRA históricamente ha cumplido un rol muy destacado.

 

-Cuando mencionaste a aquellos compañeros que estuvieron en la creación de la CNT, nombrabas a Gerardo Cuesta, de quien este año se conmemora su 100 aniversario ¿Cómo dirías que la UNTMRA y el movimiento obrero lo recuerda y cómo lo va a conmemorar?

Yo creo que Gerardo, sin dejar de ser jamás de la UNTMRA, fue un conductor central de la CNT, de su unidad y de todo el proceso de elaboración hacia el Congreso del Pueblo, toda la preparación de una clase obrera con pretensiones de construir una hegemonía diferente. Gerardo, decía mi padre que lo conoció, que también era metalúrgico, era un hombre buenísimo, y es lo primero que te dicen los trabajadores que pudieron convivir con él, enorme cabeza, una entrega a la causa de la clase obrera impresionante, era mecánico tornero pero además muy estudioso, marxista leninista desde siempre. Formó parte de una organización que se llamó Agrupación Socialista Obrera, y que tenía en sus filas, compañeros de la talla de José “Pepe” D’Elía, Julio Castillo, Julio Suarez, y luego se afilió al Partido Comunista.

No es casualidad que el instituto de investigación de la Central se llame Cuesta-Duarte, refleja la unidad que ellos construyeron. Y el 1º de setiembre hacen 100 años de su nacimiento y por eso todo el PIT-CNT va a trabajar en una conmemoración importante. Nunca me voy a olvidar la emoción y hasta las lágrimas de Pepe D’Elía cuando hablaba de Gerardo, era a un hombre entrañable, sumamente querido, realmente toda la vieja guardia que construyó la CNT lo tiene como un referente ético, político, ideológico central, y creo que eso se refleja en el movimiento sindical. También el Partido lo tenía como un referente central, por ejemplo, a la salida de la dictadura la ficha de afiliación al Partido tenía su imagen.

-¿Cuál es la realidad de la UNTMRA  hoy en día? ¿Cuáles son sus perspectivas de trabajo a futuro?

Hay una realidad que es que los sectores industriales y de servicios que nosotros organizamos tienen alta velocidad de captar los costos de las crisis. Si hay crisis mundial del capitalismo, si en América Latina hay desaceleración, la industria metalúrgica, tanto la que produce medios de producción como la que produce medios de consumo, se ve inmediatamente afectada, porque cuando hay reducción de los gastos, lo primero que se reduce son las cosas que producimos nosotros, entonces hay una situación compleja desde el punto de vista del trabajo. Por ejemplo, hace más de un año que la empresa LIFFAN estaba cerrada, justamente por estas cuestiones de mercado, ahora se empieza a hablar de la reapertura de la planta. Esto nos genera una alegría inmensa, pero tenemos un debe, porque era una planta que tenía más de 300 trabajadores, van a trabajar un entorno de 150 y nuestra UNTMRA había planteado la necesidad del registro profesional, es decir, que si hoy o mañana la planta crece, tuvieran prioridad de ocupar esos puestos de trabajo los trabajadores que ya estuvieron, esto fue rechazado por la empresa, pero mantenemos la reivindicación.

Más allá de estas cuestiones, la UNTMRA sigue siendo una organización que conquista cuestiones importantes para el gremio, el ejemplo más claro es el Fondo Social Metalúrgico. Arrancó como una conquista en la Huelga metalúrgica del 2011, luego se generalizó al Consejo de Salario madre, y después se convirtió en un proyecto de ley que, en consulta con el consejo de salario, hizo el Poder Ejecutivo. Esto demuestra la potencialidad del consejo de salario, es un ámbito donde se discute salario pero también se legisla, se decreta, es una democracia más profunda. Tuvimos la alegría de que, en medio de todas las diferencias políticas que existen en la vida nacional, el Fondo Social del Metal haya sido aprobado por la unanimidad de todos los sectores políticos, en Diputados y en el Senado. El Fondo Social ya es una realidad, se ha constituido su dirección y es una conquista muy importante para mejorar el desarrollo social del gremio, y también su organización y el nivel de vida de la gente. También recientemente, hubo una victoria en un conflicto con la empresa Takata, donde se desarrolló un acuerdo de categorías que tiene en cuenta todos los puntos que ha ido construyendo nuestro sindicato sobre la industria autopartista, y esto es muy importante porque ha sido avalado masivamente por la Asamblea.

En estos momentos, la UNTMRA tiene un plan de trabajo para promover el desarrollo industrial, implementar el Fondo Social, fortalecer la organización, y prepararnos para los consejos de salario del 2018, donde vamos a un desafío grande que es la reducción de la semana industrial, vamos a luchar por las 40 horas semanales. Así que nos encontramos ocupados en el desarrollo del Fondo Social, de la Negociación Colectiva, de la política industrial, y de la organización de los trabajadores para las batallas que tenemos este año y el que viene.