Gilberto Vázquez en Rivera

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Néstor Chávez, desde Rivera.

Gilberto Vázquez, como cualquier hijo de vecino, bajó del apartamento 201 del edificio “Torre Primero de Octubre” de la ciudad de Rivera, el jueves 25 de octubre a media mañana; llevaba una bolsa plástica que dejo en el contenedor de residuos. En el hall de acceso al edificio, una mujer joven con dos niños, lo saludan; luego se dirige al ascensor y sube.

Gilberto Valentin Vázquez Bisio, tiene familiares en Rivera, quizás sean las personas que recibió en su apartamento, algunos afirman que no lo eran.

Gilberto Vázquez condenado por delitos de lesa humanidad está desde el 10 de octubre viviendo en Rivera, a pasos de la frontera con Brasil.

Durante la dictadura fascista, Vázquez actuó en el Servicio de Información y Defensa (SID) y también fue parte del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), el brazo de la Operación Cóndor en nuestro país. En el 2006 se le imputaron 28 delitos de homicidio especialmente agravado y se lo condenó posteriormente a cumplir 25 años de cárcel. En octubre de 2011 una corte lo procesó por el homicidio especialmente agravado de María Claudia García Irureta-Goyena y la apropiación y robo de identidad de la niña Macarena Gelman.

El edificio donde vive está a tres cuadras de la frontera con Brasil, desde la policía local se asegura que todos los días se controla si está en ese lugar. El día martes 23, el agente que fue a verificar si estaba, no lo encontró. Más tarde Vázquez se disculpó con la policía argumentando que había ido a una mutualista a hacerse revisar por un dentista.

Cabe recordar que, Vázquez protagonizó un intento de fuga desde un hospital, para la que utilizó una peluca larga y se dejó crecer la barba. También que en 2011 el Ministerio del Interior informó que en su celda en la cárcel de Domingo Arena, se encontraron elementos “para cortar barrotes”.

Vázquez en todas las declaraciones públicas ha reivindicado la dictadura y la represión y en una de ellas afirmó que a los desaparecidos “nunca los van a encontrar”.

Ahora, con una tobillera, poca vigilancia, la situación política en Brasil, puede pasar la frontera caminando, algo similar a lo que hizo Manuel Cordero hace unos años.

 

Preocupación

El integrante del Observatorio Luz Ibarburu, Raúl Olivera dijo a Informe Nacional, de Radio Uruguay, que se presentaron ante los juzgados de ejecución de sentencia “para conocer las razones por las cuales se le otorgó prisión domiciliaria y las razones por las cuales se le habilitó la ida para Rivera”.

“Ya se fugó una vez y (está) en un lugar donde efectivamente cruza la calle y está afuera del país”, añadió.

Olivera señaló que hay varios casos en Uruguay de militares procesados por delitos de lesa humanidad que logran fugarse a otros países, citando lo sucedido con Jorge Tróccoli, Manuel Cordero y Eduardo Ferro

“La mayoría de ellos están en prisión domiciliaria y hay que ver las razones por las cuales se otorga ese beneficio a personas que están acusadas de múltiples crímenes y desapariciones”, añadió.

La política que sigue el Poder Judicial en este tema “es discutible, por el carácter de los delitos por los cuales están condenados”, sostuvo Olivera.