“Un día para luchar y para disfrutar lo conquistado”

Marina Arismendi, la lucha de las mujeres y las conquistas en los gobiernos del Frente Amplio

Pocas horas antes del Día Internacional de la Mujer, Marina Arismendi, Ministra de Desarrollo Social, recibió a EL POPULAR en su despacho. Momentos antes había culminado la rendición de cuentas pública de todos los ministros, iniciativa de enorme contenido democrático, instituida por el Frente Amplio desde 2005, cada 8 de marzo.

Marina Arismendi fue militante estudiantil, de la UJC desde muy joven, exiliada, dirigente sindical, secretaria general del PCU, senadora y ministra en dos períodos de gobierno del Frente Amplio.

En la charla abordó la importancia histórica del 8 de marzo, los avances y las conquistas de las mujeres en los gobiernos del Frente Amplio y los problemas y dramas que subsisten.

También, y con especial énfasis, los ejes centrales de la Estrategia Nacional para la Igualdad de Género 2030, presentada por el Consejo Nacional de Género.

Lo que sigue es un resumen del intercambio entre la ministra Marina Arismendi y EL POPULAR.

-En vísperas de esta fecha que ya es parte de la historia de la humanidad, de la lucha popular y de las mujeres en particular: ¿Qué significado histórico le atribuís al 8 de marzo?

Para los que venimos del cerno de la izquierda histórica, desde antes de la creación del Frente Amplio, esto está vinculado históricamente a más de un siglo y medio de la lucha de las mujeres por sus derechos, por su identidad y el 8 de marzo está vinculado a todo esto.  Se puede simbolizar con mujeres preclaras como Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin, Nadezhda Kruspkaya, Alejandra Kollontai, y tantas otras sobre las cuales, también es interesante debatir hoy y ver la validez de su pensamiento. En la rendición de cuentas del gobierno del Frente Amplio sobre lo que se hizo por la igualdad de género que acabamos de realizar hoy (por el miércoles) incluso estuvo presente Rosa Luxemburgo citada por una ministra. El director de la OPP, Álvaro García, mencionó el proceso histórico del 8 de marzo. Hoy podemos decir que estamos ante un 8 de marzo que es el día internacional de las mujeres, lo ponemos en plural porque somos diferentes, no hay una mujer, hay mujeres. Históricamente es una lucha que viene de los movimientos sociales y políticos, de la izquierda y los movimientos progresistas, por los derechos.

En la historia de Uruguay tiene una fuerte trayectoria, hoy la subsecretaria de Educación y Cultura mencionó a doña Julia Arévalo, a doña Alba Roballo, que eran excepcionales, que por distintas razones fueron las pioneras. En un país con características peculiares como el nuestro. Yo digo medio en serio y medio en broma que gracias a doña Matilde Ibáñez tenemos el divorcio desde temprano, a comienzos del otro siglo, otro caso fue el de las mujeres que votaron en Cerro Chato. También hay en nuestra historia mujeres muy interesantes que no pudieron con el sistema, como puede ser Clara García de Zúñiga, Delmira Agustini, que pueden ser ejemplo de cómo no pudieron con el peso ideológico, político y cultural de una sociedad totalmente cerrada, hoy anacrónica, pero que todavía persiste. Todo este trayecto que hemos recorrido hace que hoy estemos en un momento, donde el 8 de marzo es un fenómeno mundial y de masas, de distintas organizaciones y características, feministas, mujeres, sindicatos y movimientos políticos, nos encontramos todos juntos, con matices, con todas las diferencias, como siempre es el movimiento de masas, multicolor, sin embargo, unidos en por un tema, que en el mundo entero es la igualdad.

-Hoy, 7 de marzo se realizó una rendición de cuentas del Gobierno sobre lo realizado en torno a la igualdad de género. Es una práctica que viene del 2005. ¿Cuáles fueron los principales temas planteados?

Si se hizo el 7 de marzo porque se decidió que, ante el paro, todas las actividades oficiales fueran el 7. Allí todos los ministerios dijimos lo que hicimos y que tenemos por delante. Si se instauró en esa fecha, en el primer gobierno del Frente Amplio, donde cada ministra o ministro dijo lo que se proponía, yo recordaba que en aquel momento la doctora Azucena Berruti era la ministra de Defensa Nacional, cuando ella pensó que podía hacer para destacar el papel de la mujer en un ministerio tremendo como ese, resolvió darle libre a todas las mujeres del ministerio. Con esa medida el ministerio se paralizó y ella demostró con mucho menos mujeres de las que hay hoy, que sin las mujeres el ministerio no funcionaba. Hoy, el ministro de Defensa actual contó sobre los cargos de alto rango donde están las mujeres, las pilotos, las que hacen subacuático, habló de todas las mujeres que hay después de más de una década, de todas las posibilidades que se abrieron para las mujeres en un lugar como ese. Hoy tenemos 5.000 mujeres ahí y en rangos que estaban prohibidos para ellas, por los reglamentos. Desde aquel 2005, cuando implantamos esta primera rendición de cuentas a hoy todas las leyes que se fueron aprobando son muchas, hoy recordaba a Díaz Maynard y su proyecto de Defensoría de la Víctima de la Violencia Sexual y Doméstica, que perdió en su primer quinquenio y que yo perdí en los dos siguientes en el Senado. Tuvo que ganar el Frente Amplio para que tuviéramos una ley tipificando femicidio, una ley integral sobre los temas de violencia, para que tuviéramos una Unidad de Victimas en la fiscalía, que era parte del sueño de Díaz Maynard cuando presentó su proyecto de ley. Cuando éramos oposición perdimos con la interrupción voluntaria del embarazo, perdimos con la fertilización asistida.

Disfrutemos lo que tenemos, que, por ejemplo, mañana en las esquinas personal del Ministerio del Interior van a ir a la esquina de la manifestación, no a vigilar, a repartir folletos sobre capacitación, con información de a donde concurrir cuando hay necesidad de ser atendidos por la Policía, cuando hay acoso, violencia, lesiones, porque hoy tenemos unidades de atención a la violencia en todo el país. Tenemos las tobilleras, tenemos un montón de cosas que hacen a mejorar en la defensa de su mujer, por supuesto que no todas las cosas son punitivas, efectivamente algunas sí. Todo tiene que ver también con la posibilidad de la atención, cosa que hacemos desde el Mides, en Inmujeres, tanto de la mujer víctima, como del varón ofensor, como lo llaman en el Ministerio del Interior. Hay que trabajar con los dos. En ese sentido hemos avanzado con legislación, en que hoy tenemos en todos los ministerios un trabajo transversal, con un premio calidad con equidad, una capacitación que se hace con todos los trabajadores del Estado. También contamos con la campaña de noviazgo libre de violencia, para aprender que, si la persigue, le mira los mensajes de texto, si no la deja ir a ningún lado, eso no es amor. Vamos trabajando, por un lado, lo que es la atención pura y dura como la atención médica, la prevención, desde la vacunación, como decía el ministro interino de Salud, Jorge Quian, sobre la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que hasta hace una década era muy cara y que ahora se va a hacer campaña en los sextos años de escuela para que las niñas se vacunen. No es obligatoria, pero si está disponible.

-Con la Reforma de la Salud y el Sistema Nacional Integrado de Salud se ha puesto mucho énfasis en el acceso a derechos, tratamientos y apoyo para la mujer.

Claro, lo que es prevención del embarazo, la capacitación, la educación en Salud Sexual y Reproductiva, también vinculado a los elementos en la adolescencia, para entender que no es lo mismo: la niña es una cosa, la adolescente es otra y la mujer es otra. Por eso hablo de la vacuna porque está justamente en el límite entre la niñez y la adolescencia. Todo eso es de acceso para todas las niñas, adolescentes y mujeres. Hemos bajado de una manera importante el embarazo adolescente no planificado, como se dice, pero que en realidad personalmente, esto es una opinión, no como gobierno, en la adolescencia creo que ninguno debería ser planificado, pero quiere decir que se respeta. ¿Dónde están estos embarazos? En los lugares de mayor pobreza y no es que no sepan cómo cuidarse, no es porque no sepan usar el anticonceptivo o no lo tengan a mano. Son muchachas que de niñas han cuidado a los hermanos, a los abuelos, a la madre, a quien está con discapacidad y en un momento determinado dicen yo quiero ser alguien y ¿qué soy?: madre. El que ellas puedan hacer un proyecto de vida que no sea el ser madre, que sea madre la que quiera ser madre y la que no quiera ser madre que no lo sea.

Por otro lado, en este tercer quinquenio estamos desplegando en toda su magnitud y extensión el Sistema Nacional Integrado de Cuidados. El cuidado siempre se entendió como parte del rol de la mujer. Yo lo puedo decir en primera persona, primero cuide a mi hermanito cuando era chico, porque tenía 10 años menos, cuidé a mis hijas, cuide a mi mamá y como dice Julio Bango, el secretario del Sistema de Cuidados, un día nos tendrán que cuidar a nosotros. Se trata de una profesión, de un oficio, por eso estamos capacitando, estamos entregando diplomas y aspiramos a que haya un sueldo, un salario acorde. Lo digo en un momento que estamos con el tema de los consejos de salarios, tenemos que marcar un piso, queremos decir que destacar el cuidado también se destaca con el salario.

Por otro lado, tenemos la Estrategia Nacional para la Igualdad de Género y esto es fruto del trabajo de Consejo Nacional de Género, que es intersectorial e interinstitucional. O sea ¿qué cosas nos planteamos al 2030? Va a ser más allá, una mirada larga, seguramente el cuarto y el quinto gobierno del FA, con una estrategia con hoja de ruta, con todo lo que tenemos y todo lo que nos falta.

Hablemos de esa Estrategia Nacional de Género: ¿Cuáles serían los cuatro o cinco centros?

El objetivo fundamental de esto es la igualdad entre todas las personas. Independientemente de su género, de su opción sexual, de su etnia, de su raza, de su condición social. Tenemos que profundizar la democracia, defender la justicia social, por lo tanto, la igualdad es fundamental y hace a lo que decíamos: a una transformación cultural e ideológica profunda.

Hoy tenemos un problema en la sociedad uruguaya, y yo creo que es un tema que nosotros los comunistas deberíamos estar estudiando en profundidad, porque la embestida con concepciones de derecha y conservadoras es grande. Lo que plantean es que las medidas afirmativas no sirven, porque cada una de nosotras hace fuerza y logra llegar. Tengo una anécdota al respecto y vale la pena contarla para EL POPULAR. En plena crisis del Partido, acto en la puerta de la Seccional 20, setiembre de 1992, hice un discurso, seguramente muy malo, porque en aquella época me costaba muchísimo y además me moría de miedo y cuando bajo del escenario un viejo camarada de La Teja, que me abraza y me besa y me dice: “Compañera, yo estoy con usted a muerte”; y yo le decía: “Conmigo no, con el Partido”; y me decía: “No, con usted, la escuchaba hablar y pensaba que lástima que esta compañera no sea un hombre”.

-Dicho con todo el cariño del mundo.

Con todo el amor, apoyándome a muerte, lo único que el sentía lástima porque no era hombre. Ese tipo de cosas nos pasaba. O cuando íbamos en la campaña electoral; siendo yo la única mujer como cabeza de lista, con Tabaré y Nin, ya siendo senadora, hablaba en el estrado, bajaba y la gente me abrazaba y me preguntaba: “¿Usted es la compañera de Nin o es la compañera de Tabaré o la esposa?”. Creo que hay un tema muy profundo y cultural en ese sentido.

Hemos hecho un avance muy importante con el Instituto de las Mujeres, tenemos un convenio con ONFI, que tiene que ver con un planteo más profundo que hace al Instituto de las Mujeres. Las niñas nos acostumbramos a jugar con las ollitas, con las muñecas, siendo un juego individual en solitario y si no puedo jugar al fútbol me pierdo el juego en equipo, la sana competencia, depender de otro compañero para que las cosas salgan. Hay una serie de cosas que son una carencia cultural y educativa, de la misma manera que los varones se pierden otras cosas. Me parece maravilloso que los compañeros de mi nieta de tres años también tengan que llevar un muñeco al jardín y todos lavan el bebe, y los cambian, lo que es normal, hoy lo veo en las parejas jóvenes que tenemos en el Mides. Desde el principio tenemos en el Ministerio el campeonato Integración que ya es una tradición, donde hay equipos de mujeres de hombres y mixtos. No es casualidad que en el Mides, donde el promedio de edad es de 29 años, tengamos 500 cupos de guardería para los funcionarios y tampoco es casualidad, que los funcionarios y funcionarias primero se reciben, luego estudian la maestría, se regularizan y recién después tienen un hijo, generalmente el único. Tenemos un descenso de la natalidad, no vamos a desaparecer, demográficamente eso es absurdo, pero ese es un hecho.

Las nuevas tecnologías, hoy lo planteaba la ministra Carolina Cosse, frente a todo ese mundo fantástico, se nos cuestiona: ¿cuál es el papel de la mujer?, en la biotecnología, en la informática, en ese mundo del trabajo. Por eso decíamos, eso implica que el cuidado debe ser objeto de la corresponsabilidad con el Estado, entre varones y mujeres. Dentro de las familias, en la forma que las familias estén constituidas.

-¿Qué mensaje darías para este 8 de marzo?

Nos encontramos en la calle, todos y todas, y vamos a pelear y hacer algo: disfrutemos los logros, que tenemos muchísimos. Yo me quedo corta, porque tendría que decir como por ejemplo en vivienda con la tenencia de ambos de la misma, el trabajo del MGAP con las mujeres rurales, los circuitos de turismo, la cantidad de cosas que podríamos contar que son logros de estos tiempos. Yo fui oposición antes que el Frente Amplio ganara el gobierno y puedo decir todo lo que perdimos en esa época y todo lo que ganamos ahora. Disfrutemos eso intensamente, porque el disfrutarlo nos permite tener más fuerza para seguir peleando hacia adelante.

Por Victoria Alfaro y GM