“Colocar, con lucha, la perspectiva de los trabajadores”

El PIT-CNT aprobó un plan de acción que incluye un paro general el 20 de julio

Victoria Alfaro y GM

EL POPULAR dialogó con Oscar Andrade, secretario general del SUNCA y de organización del PIT-CNT para profundizar sobre los planteos de la central obrera en su plan de acción. Andrade sostuvo que el escenario es de “dura contraofensiva y ajuste continental” y debemos dar una “batalla general por la correlación de fuerzas, con organización popular e iniciativa en todos los planos” para construir “una salida popular”.

-¿Cuál es la valoración que realizó el PIT-CNT que llevó a resolver este plan de movilizaciones que incluye un paro de 24 horas el próximo 20 de julio?

Los datos del último tiempo confirman que estamos en un momento de inflexión. Claramente se ubica en un contexto, que es la situación para América Latina de tener que sostener una caída pronunciada del precio de los principales productos de exportación y por lo tanto con niveles de crecimiento menores, en algunos casos con la curva pronunciada, la tensión de la puja redistributiva. Eso claramente es el escenario que llevó al golpe en Brasil y a la instalación de una agenda de reformas neoliberales profundas. Lo que llevo a que calaran las propuestas del macrismo en Argentina, también con una agenda neoliberal de reformas profundas. Es el rostro de lo que está pasando en Paraguay. Es la circunstancia en Colombia, donde a pesar de haberse abierto un dialogo de paz se incrementan los asesinatos de militantes sociales y sindicales, lo que demuestra cómo los sectores vinculados al negocio del enfrentamiento intentan hacer insostenible las circunstancias en Colombia. O la crisis social y política en Venezuela cada vez es más profunda y fogoneada por los intereses de la derecha continental y el imperialismo.

Este es el cuadro en el que estamos, parece sensato constatar que para los luchadores sociales en América Latina defender las ideas es cada vez más un elemento de poner en riesgo la vida. Hace no tanto tiempo decapitaron a un montón de campesinos en el medio de una movilización en un estado de Brasil, la situación dramática que se vive en Argentina, con una represión cada vez más dura y los ajustes.

En ese cuadro toman fuerza en nuestro país las ideas de los sectores más conservadores, están desarrollando una presión muy dura en todos los planos para imponer su agenda. Esto en algún caso tiene que ver con la discusión de las políticas salariales, con la discusión formal de la Rendición de Cuentas, con la discusión de la inserción internacional, pero el proceso de discusión es más concreto. Es mejor para los sectores dominantes tener gobiernos del tipo que existen hoy en Argentina, Brasil y Paraguay que garantizan y blindan sus intereses y promueven medidas tan duras como la gravísima reforma de poda de los derechos laborales en Brasil, el congelamiento por 20 años del gasto social, el cierre de las farmacias con remedios a precios accesibles para los sectores vulnerables; o en Argentina, la eliminación de las retenciones a la soja y a la minería en Argentina a la vez que eliminan las pensiones para las personas con discapacidad y rebajan los salarios, lo que aumenta la pobreza. Es mejor cuando tienen un elenco gobernante que potencia la posibilidad del ajuste, pero aun sin ello los sectores dominantes intentan colocar una agenda de ajuste.

Basta ver la presión de importantes sectores vinculados a los grandes grupos económicos. Por ejemplo, el pronunciamiento de las asociaciones rurales respecto a que se movilizarían en toda la línea en caso de que el gobierno actualice el catastro rural, lo cual es un elemento legal y necesario. Es hasta curioso: fundamentan que deben seguir pagando por menos de lo que valen sus propiedades, lo que es una apología a la defraudación tributaria y que demuestra con que ferocidad defienden determinados intereses.

Tenemos que ser capaces de calibrar que es lo que tenemos en frente. El escenario sigue siendo ese y para nosotros es necesario construir una salida popular, lo que no es equivalente a que alcance con una serie de medidas del gobierno, no alcanza con la Rendición de Cuentas, ni con algunas medidas de una ley mirada desde el punto de vista administrativo.

Estamos hablando de una batalla por el conjunto de la correlación de fuerzas, lo que implica organizar pueblo, generar niveles de conciencia, movilización.

En un momento extremadamente complicado porque se trata de generar conciencia en medio de una sociedad que esta bombardeada cada vez más por los medios de comunicación, con menores niveles de comprensión política de que es lo que pasa, con forja de las fuerzas de organización más débiles. La dictadura, el neoliberalismo posterior y la influencia de la ideología dominante no es un elemento menor, hay que tenerlo en cuenta.

En este cuadro, el movimiento social lo que es colocar una agenda propia. ¿Cuál es esa agenda? Poner en el centro el tema del trabajo, de la necesidad de la inversión pública para el trabajo, de reformas tributarias que procesen que las salidas no pueden ser de recortes para el campo popular, que atienda al campo popular también en el tema presupuestal.

Los últimos años de la agenda de investigación de la Facultad de Ciencias Económicas de la UDELAR demuestran de manera más clara que si bien en los últimos años, como resultado del gobierno popular y de las luchas de nuestro pueblo, Uruguay ha pasado a tener la distribución del ingreso más justa de su historia, medida según el índice de Gini, la distribución de la riqueza sigue estando extremadamente concentrada, en particular en el primer decil de ingresos de la población, y en particular en el 1% del primer decil, allí está concentrada la riqueza empresarial y financiera, algo menos la inmobiliaria.

Esto indica que algunas propuestas desde el punto de vista tributario como el impuesto al patrimonio, lo que puede ser algún derivado del impuesto a la herencia, a las grandes concentraciones de riqueza, tienen solidez desde el punto de vista de la base económica del país como instrumentos para la distribución. Esto sabiendo que para concretar estas medidas no alcanza con que estén fundamentadas en términos técnicos, sino que tienen que tener un nivel de apoyo, de pueblo organizado, que les generen una correlación de fuerzas social y política favorable atrás.

El momento que atraviesa América Latina nos demuestra que tenemos que ser inteligentes en defender una estrategia que tenga como centro el desarrollo productivo, del trabajo, de la inversión para el trabajo, del papel del Estado desarrollando un rol activo.

Un segundo costado de la estrategia de la central tiene que ver con ampliar derechos. Este año no tendría sentido que no se vote la ley, que ya tiene media sanción, de empleo para las personas con discapacidad o que, en el marco del Convenio 158 de la OIT y su reglamentación se termine con el libre despido en Uruguay. O trabajar en la concreción del Fondo de Insolvencia Patronal o un registro de trabajadores para la obra pública, la ley de alquileres. Hay un conjunto de iniciativas parlamentarias que tienen que ver con ensanchar los derechos sociales y laborales.

Estos proyectos identifican la claridad que hay que tener para enfrentar los dos proyectos de país. Hay que tener claridad política, y estos proyectos reflejan claridad política de defensa de los intereses de las grandes mayorías, y también calidad metodológica, que es otro aspecto que está en el plan de la central.

Esto se traduce en que para que estas cosas se concreten tiene que haber un fuerte componente de movilización social y popular que es mucho más que la circunstancia actual de la rendición de cuentas.

En pocos meses vamos a tener una doble discusión que es la última ronda de consejos de salarios del periodo, donde van a participar más de un millón de trabajadores y el último presupuesto nacional de los próximos dos años. Este escenario actual de lucha en el marco de la rendición de cuentas tiene que acumular para esa otra batalla que tiene sentido estratégico, sin dudas, y se va a terminar de saldar el año que viene, a la vez que tenemos este debate sobre este conjunto de leyes en el Parlamento, que también confrontan dos proyectos de país.

La evidencia demuestra que la lucha no es en vano, haber modificado las pautas salariales hoy indica la circunstancia de que ni creció el desempleo, no hay ningún estudio que pueda fundamentar que creció el desempleo como resultado de la modificación de las pautas salariales, y además bajó la inflación. Lo que ubica que las previsiones de los neoliberales fueron un rotundo fracaso. Y donde se han aplicado las políticas neoliberales, que recomendaban para acá, como en Argentina, la inflación está cercana al 30% anual. Sin embargo, este debate sobre economía política en el que quedó demostrado que teníamos razón no está en la agenda.

Otro aspecto clave del plan de acción de la central, tiene que ver con procesar un amplio proceso de movilización. Resistir el ajuste que promueve el bloque de poder es resistir iniciativas que tengan que ver con el ajuste en concreto. Por ejemplo, están luchando los trabajadores de la naranja, que defienden su organización, los derechos, los convenios colectivos y esta semana tienen un conflicto muy duro. En la medida que van ensanchando organización encuentran medidas represivas de las patronales importantes.

Es lo que lograron los compañeros de los aserraderos, con un convenio colectivo que logró mejoras, en un escenario extremadamente complejo, pero sobre todo que logró unificar la lucha en una organización, el SOIMA, que tenía dificultades importantes.

 Es lo que se está haciendo con los compañeros de los frigoríficos, este viernes hay una reunión muy importante de todo el grupo Margrif, pensando también acciones de solidaridad con la reestructura que están intentando aplicar en el frigorífico Pul, en Cerro Largo, como forma de respuesta a los que fueron las acciones en los Consejos de Salarios, en un sector que está teniendo ganancias extraordinarias y abriendo mercados de manera importante, y simultáneamente intenta aplicar sobre los trabajadores medidas represivas.

Es el anuncio de Tienda Inglesa de los cerca de mil despidos presionando sobre los beneficios que tienen los trabajadores. Hay un intento muy claro de los sectores dominantes, que lo que están buscando en la OIT, que es que no exista negociación colectiva y limitar las libertades sindicales, también lo intentan construir en concreto en cada relación laboral.

No nos tiene que asustar, no nos tiene que dar pánico. ¿Qué se puede esperar de estos sectores del gran capital?  Uno de los bancos principales que estuvo vinculado a la crisis financiera de 2008, como fondo de inversión, en EEUU, es el que compró ahora Tienda Inglesa, y la compra por 120 millones de dólares y lo que hace es iniciar una poda de derechos laborales y puestos de trabajo. ¿Nos tiene que extrañar que esa sea la lógica con la que funciona el capital?  Diariamente encontramos periodistas, opinólogos, diciendo que el cambio tecnológico tiene que irreductiblemente transformarse en despidos y quitad de derechos sociales y sindicales. Porque no les entra en su esquema de pensamiento que el cambio tecnológico pueda habilitar mejores condiciones para la vida de la gente o para la humanidad

Este debate, que tiene un componente eminentemente táctico, de lucha por lo inmediato, nos tiene que permitir un componente más de fondo, que es: nos organizamos para luchar para que los efectos de la crisis del capitalismo no golpeen a nuestro pueblo, pero simultáneamente nos organizamos para luchar por una sociedad diferente a la capitalista, tenemos que tener un grado de organización política que apunte en esa dirección.

-Y en ese marco, ¿qué busca el paro?

El paro general lo que intenta es hacer una síntesis que explique el punto de vista de los trabajadores. Hay una situación en la que tenemos que ser conscientes que el discurso neoliberal, que es hegemónico, que es muy duro, que intenta convencernos diariamente de que no hay otro camino que el ajuste, que levantar banderas reivindicativas puede ser un problema para el funcionamiento de la economía, que pueden ser muy duros los resultados de la reestructuras neoliberales pero que son inevitables, que tenemos que competir sobre la base de la poda derechos laborales con países que están pulverizando todo, hay que defender de que esto sería un suicido para el Uruguay.

Hay que sintetizar los avances de este período, a los sectores del poder les asusta que hayamos pasado de 49 mil personas vinculadas a la educación a 90 mil y la mayoría docentes; que hayamos casi duplicado el personal vinculado a la salud pública. Pero no habríamos bajado la tasa de mortalidad en ASSE de 20 cada mil nacidos vivos a 8 cada mil nacidos vivos sin ese esfuerzo. Y no hubiéramos bajado la tasa de repetición, ni tendríamos 6 mil gurises más entrando por año a la Universidad, ni hubiéramos duplicado la producción científica del país, sin no se hubieran ampliado los recursos para la educación.

Hay que tratar de dar un debate que defienda lo que esta atacado, porque esto es lo que atacan, como por ejemplo los derechos para las trabajadoras domésticas y los trabajadores rurales. La única forma de profundizar estos importantes cambios es defendiéndolo de forma organizada.

Las patronales responden con represión

-Cuando hablas de represión a los trabajadores de la naranja y de Caputto, ¿hay despidos y medidas antisindicales?

En el caso de Caputto a pesar de que existe un convenio colectivo que establece que la contratación de la cosecha tiene que respetar la antigüedad del trabajador que trabajo en cosechas anteriores, se tomaron más de 100 trabajadores nuevos y no se contrató a más de 100 compañeros de cuadrillas de Belén que habían participado activamente en reclamos elementales, como el pago en fecha de la cosecha. Hace unas semanas atrás, trabajadores que armaron sindicato en la cosecha de San José, rápidamente la empresa hizo una reestructura para dejarlos afuera. La semana que viene hay una convocatoria en el Consejo de Salarios en el marco de una situación conflictiva. Increíblemente la prensa en vez de informar que hay trabajadores que no cobraron la licencia del 2015, titulan: “Trabajadores impiden que la empresa pueda exportar”. Es tremendo, como si los trabajadores se hubieran levantado un día con maldad y por esa maldad no dejan exportar a la empresa, cuando el origen del conflicto está en violaciones durísimas, que pasaron por todas las instancias de negociación previa. Son miles los trabajadores involucrados.  Hay dificultades económicas, se discuten, pero no hay manera de justificar que no se tome a 100 obreras y obreros sindicalizados y se tome a 100 trabajadores nuevos.

Precisamos fortalecer ramas de actividad en su organización sindical. La discusión va a ser en la OIT, en la rendición de cuentas, en la política salarial, pero también va a ser en lo bien que estés parado para dar esta discusión.

-En el caso de los frigoríficos este conflicto en el Pul ¿por qué fue motivado?

Claramente hay una reestructura que opera contra el turno que tiene mayor grado de organización sindical. El argumento tiene que ver con un proceso de retraso en la faena, pero los compañeros entienden que está vinculado, en un momento fuerte de exportación, a escarmentar a trabajadores que tomaron medidas muy importantes cuando el convenio colectivo. Hay una larga historia en los frigoríficos de administrar la faena de forma tal de poder descabezar los sindicatos. En el Frigocerro en Durazno es peor, la mitad es sindicalizada y la otra no, se ha convocado a trabajadores no sindicalizados sistemática y se ha marginado a los que están organizado, en algunos casos se ha convocado a trabajar a trabajadores sin aportes a la seguridad social, para sustituir por fuera a los trabajadores sindicalizados. Tenemos situaciones muy duras y tenemos dificultades para que la agenda laboral hable de estas situaciones, en general se habla para cuestionar alguna medida de lucha, de uno u otro gremio que impacta sobre la población, pero no se habla de las medidas patronales que violan todos los derechos.

La jornada continental de noviembre

Hubo dos iniciativas importantes del PIT-CNT que son parte de esta concepción de la que hablas: una fue la convocatoria a todos los partidos políticos y la segunda será la jornada continental en noviembre.

Si así es, hay que hacer esfuerzos para colocar la agenda de los trabajadores como centro. También hay que ver el ajuste como un ajuste estructural regional y la respuesta, si bien es nacional por su forma, es continental por su contenido. Cualquier reflexión, aunque sea gruesa, de las dificultades que tuvimos para consolidar estos procesos de cambios populares en América Latina, debe asumir que dentro de los factores está la insuficiencia de los grados de coordinación social, de la unidad popular, estudiantil, obrera. Nos costó mucho estar a la altura para impulsar procesos hacia una dirección diferente. Hay que analizarlo críticamente y la forma de analizarlo críticamente es tratarlo de resolver. Esta es una convocatoria donde se piensa que van a participar miles de compañeras y compañeros de toda América Latina para discutir la necesidad de profundizar un nuevo proceso de transformaciones populares para resistir la contraofensiva.