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Desafiliación de las AFAPs y la memoria

Ayer concreté mi desafiliación de REPÚBLICA-AFAP. Después de 20 y tantos años, regreso al sistema previsional basado en el principio de solidaridad intergeneracional.
 
Al salir del BPS mis pensamientos “volaron” hacia los años 90, cuando la derecha blanca y colorada nos obligó a afiliarnos a una Administradora de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP).
 
Tiempos dominados por los “Lacalles” y los “Sanguinettis”. ¡Cuántas mentiras! ¡Cuántos cuentos! (Y yo que pensaba que me “sabía todos los cuentos”). Según los promotores de este régimen, era la única salida posible. El BPS, decían, estaba a punto de fundirse, pero con las AFAPs tendríamos dos jubilaciones. Una por el sistema clásico y otra-que prometía ser infinitamente mejor-derivada de nuestro ahorro individual. Vacaciones permanentes en playas paradisíacas o quizás hasta en la luna, nos prometían. 
 
Desde el campo popular dimos la pelea. Intentamos derogar la ley mediante un plebiscito. Nos movilizamos, argumentamos, advertimos los peligros. Pero no nos dieron las fuerzas y perdimos esa batalla. Ineludible, aunque doloroso, es recordar el papel negativo-para los intereses de los trabajadores-jugado en aquel momento por el compañero Astori y su grupo político (Asamblea Uruguay). Dio argumentos favorables al sistema previsional que se estaba imponiendo y estos fueron ampliamente difundidos por los medios de difusión masiva. Tampoco respaldó el plebiscito. También es cierto que acató el mandato del FA y votó negativamente en el parlamento por disciplina política. Muchos nos quedamos con la sensación que otro podría haber sido el resultado, de haber mediado el respaldo de este importante dirigente y su sector (era el mayoritario en el FA).
 
La mentira duró poco en términos históricos. La gente se fue dando cuenta que esto era un “robo”. Llegaron nuevamente las movilizaciones. Los argumentos reflotados por las organizaciones sociales encontraron ahora un campo más fértil y un gobierno con otra sensibilidad. Se fueron tomando varias medidas que favorecieron a los trabadores y un número importante de ellos han podido liberarse del yugo de las AFAPs.
Falta mucho sin dudas, pero no nos vengan con aquello que es lo mismo si gobierna el Frente Amplio o no. “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”.
Daniel Dalmao.
Área web - Comisión Nacional de Propaganda - PCU